Al pensar en una bicicleta y en la posición que se debe adoptar sobre ella, si queremos utilizarla para competir, debemos tener en cuenta tres variables fundamentales: comodidad, eficacia y aerodinámica.
En el ciclismo de fondo en ruta son muchos los kilómetros y las horas que se pasan sobre la bici, por lo que la comodidad es primordial a la hora de afrontar la competición. En las pruebas de contrarreloj y en las de triatlón sin drafting, la eficacia y la aerodinámica cobran mayor importancia, aunque, según vayan siendo mayores las distancias, la comodidad sobre la bicicleta gana protagonismo.
Lo mínimo necesario para entrenar este deporte es un lugar donde nadar (piscina o aguas abiertas), otro donde poder circular con bicicleta con seguridad (evitar carreteras con mucho tráfico) y un lugar donde correr (a ser posible sobre terreno blando). En cuanto a los materiales mínimos habría que distinguir entre material para entrenar y material para participar en una prueba. Del material de cada segmento y su entrenamiento hablaremos más adelante. Hay que tener en cuenta que a lo largo de la prueba hay que cambiar de materiales, ya que la misma transcurre en medios diferentes: primero hay que nadar, después ir en bici y por último correr. Los momentos de cambio se llaman transiciones.